jueves, 13 de septiembre de 2012

Recuerdos cálidos de una fría ultra (CCC - UTMB, 31 de agosto 2012)

Salir fuera y conocer mundo es especial y es algo de lo que siempre se disfruta. Si además podemos hacer algo que nos gusta y de lo cual disfrutamos, pues mucho mejor. Así  me parece una buena manera de comenzar esta crónica, o como la he titulado “recuerdos cálidos de una fría ultra”.

Inspeccionando la meta.
Acostumbrado al bueno tiempo de nuestra cálida tierra cuesta mucho desear un tiempo frío para una carrera. Personalmente me hubiera gustado encontrar un buen tiempo y una temperatura agradable, aunque también debo de decir que para nada quiero el calor que hemos tenido este verano aquí.

Comienzo con estos recuerdos  con 5 o 6 días antes de la prueba, consultando la predicción meteorológica de la zona de los Alpes Franceses, esperando encontrar un buen tiempo. Veo que lunes y martes está bueno, me alegro por ello, el miércoles ya no pinta tan bien la cosa, y el jueves pues peor. Pero parece que el viernes puede estar mejor. Pues aquí se acabó el buen tiempo, cada día que pasaba la predicción era peor: lluvia, nieve en la parte más alta y bajada de temperaturas. El martes 28 llega un SMS de la organización indicando el mal tiempo que vamos a tener, mucho frío y nieve en los picos, temperaturas incluso por debajo de cero grados. Yo soy un poco incrédulo y con algo de esperanza de encontrar buen tiempo, pienso que la organización ha exagerado un poco con el objetivo de que la gente vaya preparada.
Vista del macizo desde Chamonix (detrás de las nubes y arriba está la cima del Mont Blanc)
Como pasa con las cosas de la vida, por poco que nos guste, siempre se acaban aceptando, y el jueves, día antes de la carrera,  ya me daba igual el tiempo y lo único que quería era correr, al fin de cuentas todos vamos a tener las mismas condiciones.

Antes de la carrera veo otro SMS que ha enviado la organización en el cual nos indica que se modifica el recorrido debido a las condiciones meteorológicas adversas y que no se sube el primer pico, La Tête de la Tronche, ni el último, La Tetè Aux Vents. Pienso que realmente no vamos a tener buen tiempo, además, aquí el cielo se ha tapado desde hace un buen rato y la temperatura es de 12º grados (eso es lo que marcaba un termómetro de una farmacia).

 De Courmayeur (0km, 1220m) al Refugio Bertone (5.6km, 1990m)

Un vídeo de la salida y otro del paso por las calles de Courmayer.


Me coloco en segunda fila, sé que voy a salir con calma y aquí es un buen sitio. Se da la salida y aunque estoy en otro país todo el mundo sale escopeteado como si fuéramos a correr un par de kilómetros (algo que nunca entenderé y que veo que pasa en todas las carreras). El primer kilómetro es por las calles de Courmayeur y me lo tomo con calma, también me sirve para ir calentando ya que no he realizado calentamiento alguno.

Ahora vamos por una calle que pica un poco hacia arriba, y ya por aquí tengo un poco de calor y me quito la chaqueta, me la ato a la cintura. Poco a poco va apareciendo un poco de sudor y también vamos ganando altura, también son muchos los corredores que se van descolgando. Después de un poco más de 3 kilómetros giramos a la izquierda y dejamos la pista de tierra y tomamos un sendero que ya se inclina bastante, en el cual camino más de lo que corro. Este sendero nos lleva directo al refugio de Bertone, esto ya es una modificación respecto al recorrido inicial, ya que a este refugio teníamos que llegar bajando del primer pico de 2500m, Tête de la Tronche. En la parte más alta la vegetación es más escasa y a la izquierda podemos ver un poco de paisaje y en el fondo a Courmayeur. Llego al refugio y decido no parar ya que todavía tengo isotónica y sé que el siguiente avituallamiento está cerca. Aún así tomo un vaso de agua y bebo un poco. Este punto está a unos 2000m, llevamos 5.6 kms  y unos 800m de subida (si hubiéramos seguido el recorrido inicial este sería el kilómetro 13 y algo, con lo cual ya nos han quitado casi 8 kilómetros)
¡Esto acaba de comenzar!

Del Refugio Bertone a (5.6km, 1990m) a Arnuva (18.5km, 1770m)

Voy bien y de momento ningún contratiempo. La temperatura ya ha bajado considerablemente aunque todavía sigo sin ponerme la chaqueta, y desde hace mucho no sudo. De momento voy con una camisa interior de manga corta, la camisa de Tenerife Trail y los manguitos. Ahora nos tocan unos buenos kilómetros en altitud,  donde encontramos pequeñas bajadas y subidas. He alcanzado a algunos corredores y sin casi darme cuenta llego al refugio de Bonatti (13.2km, 2030m). No lo recuerdo bien, pero creo que aquí bebí un poco de Coca-Cola y puse agua en el botellín.

Hasta el momento el tiempo nos estaba dando una tregua, aunque había frío y el cielo estaba tapado, no había llovido nada, e incluso en algunos momentos a nuestra izquierda podíamos contemplar alguna ladera del macizo del Mont Blanc. Aquello dejaba intuir unas grandes vistas de la zona,  por lo que habrá que repetir algún día para disfrutarlas.

En algunos puntos de esta zona, cuando el sendero se aleja del cobijo de las montañas nos encontramos un poco de viento fuerte de cara que nos incordia y nos hace tener más frío. En uno de estos salientes, que luego comenzaba una ligera bajada, si nos dio bastante viento de cara, e incluso comenzó a caer las primeras gotas. Fue en este punto donde me puse de nuevo la chaqueta. A partir de aquí siguió lloviendo, y en las partes más altas era agua nieve. Seguidamente tomamos un sendero corto de bajada que nos lleva al siguiente punto de avituallamiento. Ya las condiciones han cambiado y voy todo lo tapado que puedo. En este sendero encontramos mucho barro, el cual provocó algunos resbalones y algunas caídas, yo conseguí no carme. En el Avituallamiento de Arnuva me paro unos minutos, cojo unas barras de cereales, agua y bebo un cuenco de sopa caliente (la cual me sentó muy bien).

De Arnuva (18.5km, 1770m) a la cima del Grand Col Ferret  (22.7 km, 2540m)

Salgo del avituallamiento y sigue lloviendo. Ahora vienen 4 kilómetros de subida, los primeros son más suaves y se puede alternar correr y caminar. Según vamos ganando altura hace más frío y cae agua nieve. Después de esto ya estaba nevando, yo tenía bastante frío y decido sacar los guantes y ponérmelos. Me costó  mucho porque tienen dos capas, la de fuera es impermeable y luego de del interior es tela, es como si la capa interior se pega a la piel y no deja avanzar la mano. Se hace muy incomodo avanzar, tengo que agachar la cabeza porque el viento es de cara y no deja ver, además hace que tenga más frío. Las laderas que se ven están cubiertas de nieve y para mi es una estampa única y aunque me cueste más avanzar es algo que me gusta.

Del Grand Col Ferret  (22.7km, 2540m) a Champex-Lac (46.4km, 1470m)

Una vez en la cima toca descender por la otra cara donde encontramos mejor tiempo, ya no hay viento de cara e incluso nieva menos. Al descender unos buenos metros ya no nieva, e incluso hay menos frío, pero aún así hay un poco de lluvia. Un poco más tarde me siento incómodo con la cacheta ya que no hace tanto frío, decido quitármela, y aunque sin ella tengo frío decido seguir así ya que estoy más cómodo, aunque sigue cayendo un poco de agua. Físicamente sigo bien y he alcanzado a algún corredor. Se echa de menos que no sean españoles para poder hablar un poco y hacer esto más ameno.

De nuevo, en el avituallamiento de La Fouly (ubicado en un pequeño pueblo montañero) me paro unos minutos y también me tomo otro cuenco de sopa, la cual está muy caliente y le tengo que echar agua. A partir de aquí vamos encontrando pequeños senderos combinados con pistas, la mayor parte del terreno pica ligeramente hacia abajo, aunque también encontramos pequeños repechos. La zona es muy bonita, encontramos un río, prados, bosques, casas de maderas, campings  y pequeños pueblos con mucho encanto.

Desde la cima del Grand Col de Ferret, es prácticamente una ligera bajada y creo que son un poco más de 13 kilómetros con esta tónica. Después de esto tocó una pequeña subida por sendero para llegar a Campex. Durante la larga bajada creo que sólo he encontrado a dos corredores y en el sendero de subida alcance a otros dos.

De Champex-Lac (46.4km, 1470m) a Trient (62.6km, 1300m)

Salgo del avituallamiento y me da frío,  vaya contraste de temperatura (aunque no estoy del todo seguro creo que ponían estufa en los avituallamientos). Al poco tiempo decido ponerme la chaqueta porque estoy pasando frío, me vino bien porque al poco comenzó a llover.

La carrera transcurre por las calles de Champex, rodeamos parte de un lago y luego ya tomamos unos pequeños senderos y luego una pista ancha y unos kilómetros buenos por ella. Terreno llano al principio y luego ligera bajada. Se acaba la pista y comienza un sendero que nos va a llevar a Bonive (56km, 2050m), después de un poco más de 4 kilómetros y 700m de subida.

Se me hizo larga la subida, entre la lluvia, algo de barro, cruzar un sin fin de arroyos (teniendo mucho cuidado para no mojarme los pies) y con algunos tramos muy inclinados. Por suerte, un corredor francés me había alcanzado y se ha convertido en mi compañero, no sólo de esta subida sino de unos cuantos kilómetros más (aunque debo de aclarar que a veces él iba por delante y otras yo, pero coincidimos bastante).

En la parte más alta ya estaba nevando y la temperatura pues había bajado bastante. Aquí había un avituallamiento que creo que era un establo (eso me han comentado porque yo no me fijé mucho, y por la zona si es verdad que habían toros, creo que no vi vacas). Tomé sopa y un café y me senté un poco, no creo que estuviera más de 5 minutos. Creo recordar que al final de la subida alcancé a un corredor, pero al salir del avituallamiento había más corredores y no sé quienes salieron primero.

Un poco más adelante, todavía en la parte más alta, me encuentro en el sendero dos toros negros de media estatura, afortunadamente mansos ya que pasé a un metro de ellos y ni si inmutaron. En el descenso voy bien de piernas pero aún así me lo tomo con calma para no cargar las piernas. Por aquí alcancé al compañero francés, hablamos un poco, y me comenta que llevamos unos 61kms. A continuación tocó una bajada inclinada y zigzagueante, aquí el chico se quedó un poco atrás, luego también alcancé a otro corredor al llegar al avituallamiento de Trient.

De Trient (62.6km, 1300m) a Vallorcine (73.1km, 1270m)

Hasta el momento todo había ido bien, intentando hacerlo lo mejor posible a pesar de las malas condiciones. De piernas y de cabeza había llegado bien hasta Trient, aunque ya me estaba costando mucho trotar las subidas ligeramente inclinadas. Al salir de Trient nos encontramos una pequeña pista, muy corta y ligeramente inclinada, la cual me costó mucho trotar y no caminé por cabezón. Aquí tenía a tres corredores delante que nada más dejar la pista y comenzar la subida hacia Catogne (67.3km, 2030 o 2070m) me dejaron, y es que por aquí no me encontraba bien, me notaba las piernas flojas y no podía tirar más. Otro corredor me alcanzó y me dejó atrás sin mucho esfuerzo.

Después de una eternidad y con la moral baja llegué a la parte más alta, luego un poco de toboganes cortos que se hicieron pesados (de nuevo en este pico también caía un poco de nieve). Estaba echando cuentas, teniendo presente que ahora está la bajada a Vallorcine y que desde ahí a meta había unos 18kms a meta por el recorrido original. Pero aquí había que quitarle la subida a la Tête Aux Vents, que algo recortaría, pero mi duda era si habían quitado toda la subida o sólo la última parte. En definitiva, un poco mosqueado por encontrarme mal subiendo y sabiendo que ésta va a ser la última bajada, no me lo pensé dos veces y me lancé. Había decidido tirar fuerte en la bajada y luego ya se vería como podía terminar, si me quedaba sin fuerzas sabía que la meta no estaba tan lejos.

Así lo hice y tiré fuerte bajando, y la verdad que las piernas si iban por aquí. En la última parte alcancé a dos corredores y llegué a Vallorcine.

De Vallorcine (73.1km, 1270m) a Chamonix  (90.1km, 1035m)

Dentro del avituallamiento me dicen que quedan unos 16kms y que se hace por el fondo del valle (pienso que si es así tampoco se recorta tanto en distancia). Los primeros 4kms fueron picando hacia arriba, donde caminé bastante. Momento en el cual aproveché para llamar a Carol y decirle que no me quedaba mucho, entorno a una hora. También me quité la chaqueta y la guardé en la mochila. Estaba cansado de ella y no quería usarla más, no llovía pero si hacia frío. Prefería pasar algo de frío y si luego llovía mojarme que seguir con la chaqueta.

Por aquí tiré lo que puede, los repechos me costaban mucho trotarlos y cuando no podía tenía que caminar. En el avituallamiento de Argentiere (79.4km, 1250m) no paré ya que todavía tenía comida y agua, seguía tirando y adelantando a algún corredor.

Ya casi era de noche y momento de encender el frontal, aún así decidí no hacerlo, queda muy poco de bosque y más o menos se puede pasar sin luz. Desde hace rato viene uno muy cerca que no termina de alcanzarme, pero eso a mi me da igual, corría lo que podía porque quería llegar ya, y si me alcanza pues no pasa nada. A falta de dos kilómetros lo hace, nos saludamos y él sigue un poco por delante. Ya se empieza a ver casas y sé que estamos llegando. De vez en cuando me gusta hacer el loco y reírme un rato, así que charco que veo charco que cruzo y me mojo, total, ya estoy emparado porque lleva un rato lloviendo. Esto hizo que me acordara de un entrenamiento con Rafa y Miguel donde hice lo mismo, aunque en aquella ocasión el entreno fue de una hora o un poco más.

Ya estoy en las calles de Chamonix, no se ve mucha gente ya que está lloviendo y es de noche. Alguno hay cerca de meta y pone la mano para chocar. Veo a Carol que está a la izquierda y unos metros antes de la meta, la cojo de la mano y entro con ella. Tengo mucha alegría y estoy muy feliz por terminar. Posición 13 de la general con un tiempo de 10h28', el ganador fue el español Tòfol Castanyer, muchas felicidades porque realizo un auténtico carrerón.
Carol y David entrando en meta
Correr esta prueba no ha resultado nada fácil, el frío, la nieve y la lluvia la han hecho mucho más pesada, y sobre todo para mi que vengo de estar entrenando a 30 grados y más. También me ha resultado complicado llegar en forma a la cita. Hace un mes y medio me encontré flojo y he tenido que cambiar la forma de entrenar y cuidarme para recuperar. También he tenido que entrenar muchos días a las 5:30 de la mañana, antes de ir al trabajo, para encontrar menos calor. Preparar una ultra es complicado pero aún más complicado resulta hacerlo en verano, y sobretodo en este que hemos tenido mucho calor.

Conclusiones y agradecimientos

Las conclusiones de la carrera son buenas, lo he hecho lo mejor posible y he llevado el frío lo mejor que he podido, creo que más o menos me he adaptado y estoy contento por ello. En cuanto a la carrera decir que se realiza en un lugar muy bello y que se disfruta de un gran ambiente en Chamonix durante los días de la Carrera. También me ha gustado que la carrera es muy seguida y que la gente que encuentras pues anima bastante. Por ejemplo, al salir de Champex e ir un poco por carretera, los coches que pasaba tocaban la pita y animaban.

¡Trabajo bien hecho!
Quiero agradecer a todo el mundo que me ha animado y que ha seguido la carrera por Internet y vía Wahtsapp, ha sido una pasada, así que muchas gracias! Sobre todo a mi querida mujer Carol, que siempre está al pie del cañón, muchas gracias! Pues estos han sido mis buenos recuerdos, de ahí el título de la crónica (recuerdos cálidos de una fría ultra).

Para terminar decir lo siguiente: “lo más complicado de una ultra no es correrla sino entrenarla” Ahora, en septiembre, toca descansar, así  que nos vemos en octubre :) en alguna montaña.

A continuación algunas fotos chulas del viaje, el resto de fotos AQUÍ

Cogiendo fuerza para la carrera
Finisher al cubo
Despistados
Hombre de hierro.

Y ahora a descansar

Esto está hecho
Reponiendo líquido
Y sólido también
Les Roches des Mottets
Telecabina hacia la Cueva del Hielo
Mar de Hielo (glaciar)



viernes, 24 de agosto de 2012

Material para la UTMB - CCC 2012

Me ha parecido interesante sacar unas fotos al material que voy a llevar a la CCC. La verdad que es un amplio material el que nos exigen llevar.

Lo que llevo a cuestas (material obligatorio y alguna cosa más):
Todo sin empaquetar
- Mochila Quechua de 5L (le he quitado la bolsa de un litro que trae)
- (*) Riñonera porta bidón Trongoworld (le he añadido el compartimento negro)
- Chaqueta con capucha fabricada con una membrana (Gore-Tex o similar)
- Sobre-pantalón impermeable
- Segunda prenda térmica de manga larga
- Gorro
- Guantes impermeables
- 1 bastón plegable
- Vaso de al menos15cl.
- Bandana (Buff)
- Dos frontales con pilas de recambio para cada uno
- Manta de supervivencia de 1,40 x2m mínimo.
- Venda elástica adhesiva
- Teléfono móvil
- Gafas de sol
- Bidón de 600ml y botella de 500ml

(*) Estoy dudando y puede que lo cambie por una riñonera con dos bidones.

Todo esto pesa 1890 gramos (sólo me fata añadir el líquido y algo de reserva de comida)

Proceso de empaquetado...
Lo de antes pero enrollado
Ahora empaquetado
 A continuación lo que voy a llevar puesto (zapatillas, calcetines, pierneras, malla pirata y camisa)
Lo que llevaré puesto


jueves, 19 de julio de 2012

Por tercera vez 21k Monte del Agua (15.07.2010)

Por tercera vez se celebró los 21k del Monte del Agua, y tal y como ocurrió las otras dos ocasiones allí estaba para participar de nuevo.
Foto de Alberto Cardona ( http://albertocardona.blogspot.com.es/  )
Muchas caras conocidas como es habitual y con muchos corredores de un buen nivel en la línea de salida. Debido a tantas carreras es complicado que coincidan tantos corredores buenos, es la cara mala que le veo a tanta carrera. Pienso que es bueno que haya un buen nivel en las carreras, esto hace que la gente se tenga que esforzar mucho más y esto, aunque poco sea, pues ayuda a ir progresando en este deporte y que poco a poco vayamos cogiendo más nivel los corredores canarios. 

Dicho esto, en cuanto a mi carrera pues ha sido un poco agridulce, por lo menos es la sensación con la que me he quedado. Comencé la carrera con calma, sabía que los 5 kilómetros de subida se iban a hacer largos y que había que reservar. Así que no me dejé llevar y yo a mi ritmo, quizás podía haber apretado un poco más, pero bueno. Ha comenzado la subida y me lo sigo tomando con un poco de calma y la primera parte camino bastante, aunque hay que decir que también es la parte más inclinada. Poco a poco voy progresando y manteniendo el ritmo constante y así pues voy alcanzando a corredores, aunque de vez en cuando noto algún escalofrío y la verdad que aunque parece que llevo un buen ritmo las sensaciones no son muy buenas. Total, al llegar a las antenas pues llego en segunda posición (aunque A. David y José Antonio estaban justo detrás) todo un logro para mi porque nunca, en ninguna carrera, he estado tan adelante en la subida. También debo de decir, que salvo Cristofer, quizás otros los noté un poco flojos subiendo. 

A partir de aquí no fui del todo bien, o por lo menos como me hubiera gustado. Los casi 4 kilómetros de pista los hicimos los tres juntos, que incluso en el último kilómetro se unió Linares, así que eramos 4. Al dejar la pista y comenzar el sendero José Antonio y Linares no siguieron el ritmo y se descolgaron, proseguimos juntos A. David y yo durante muchos kilómetros. Yo era el que iba delante y el detrás, en algún tramo más técnico se descolgaba un poco, pero en seguida recuperaba. Así continuamos más de 4 kilómetros, un poco más abajo de Las Casas de Las Moradas, me adelanta y se separa unos metros, un poco después me voy al suelo, afortunadamente no me ha pasado nada. Parece que hoy no es el día, es la tercera vez que me caigo y en esta si me podía haber hecho daño. A partir de aquí pues me limité a terminar la carrera y llegar a meta.

Aunque he conseguido hacer cosas interesantes, como la subida, en ningún momento de la carrera he tenido buenas sensaciones, aún así  debo de estar contento por entrar 3º en meta. En definitiva sensaciones agridulces.

sábado, 14 de julio de 2012

Red de Senderos del Parque Nacional del Teide

Red de Senderos del Parque Nacional del Teide
Primero lo más importante. Aquí os dejo un plano con la red de senderos completa del Parque Nacional del Teide, en total son 35 senderos y están divididos en la red principal y secundaria. Es muy útil ya que con este mapa podemos ver todos los senderos y organizar mejor nuestros entrenamientos arriba y salir un poco de la rutina. Aquí el mapa en formado PDF.

Y segundo unos fotos los entrenamientos que hicimos José Fisio y servidor hace unos semanas. Muy recomendable subir a Pico Viejo, muy bonito el sitio y las vistas, y de los senderos que se puede usar creo que el más bonito es el sendero nº 9. Bueno, también hay algún video.

Todas las fotos: https://picasaweb.google.com/116748993483111134518/LasCanadas22Y23DeJunio201202

Vista del Teide desde Pico Viejo







domingo, 8 de julio de 2012

Entrevista personal en Zona Run & Race


Escribo para dar una buena noticia, por los menos para mi lo es y la verdad es que estoy contento por ello. En la revista especializada en running Zona Run & Race, en el apartado de Trail, podéis encontrar una entrevista que me han hecho. Se trata de la edición número 21 de la revista que corresponde con el mes de Junio. A parte de eso, también hay un reportaje de la Transvulcania. La entrevista está compuesta por muchas preguntas, un poco de todo, resaltar que muchas de las preguntas las han realizado personas relacionadas con el Trail Canario. Dar las gracias por la entrevista realizada y por acordarse del Trail Canario. Muchas gracias!!


jueves, 21 de junio de 2012

Mazucator y entreno por La Palma

El pasado, y bastante pasado, sábado 9 de junio Fisio y yo nos fuimos a La Palma a correr la carrera Mazucator (en el municipio de Mazo) A correr y a visitar, que ya que estamos pues aprovechamos y matamos dos pájaros de un tiro. Ante todo agradecer a Paco el alojamiento facilitado y su amabilidad durante el fin de semana.
Foto de Alexis Martín (alexismartinfotos.blogspot.com.es)
Foto de Alexis Martín (alexismartinfotos.blogspot.com.es
En cuanto a la carrera comentar que era un poco más de 18km y entorno a 1100m positivos acumulados. El recorrido es muy bonito, sobre todo las partes altas, muy verde. Personalmente la parte que más me gusto fue el primer kilómetro de bajada, al dejar la pista. Se trata de una zona muy verde y con mucha húmeda, el terreno no es muy técnico pero si bastante inclinado. Me gusto mucho porque baje a tope por allí y la verdad es que no era nada fácil.

Entre 4º de la general, por detrás los tres del Trecus (Antonia, Paco y Cristofer), bastante contento por la carrera porque más o menos me sentí bien, y eso que no pasado mucho desde la Transvulcania. Por su parte, José entro 6º de la general.  Luego toco comer, masaje, comer y comer jeje!! porque había para dar y tomar. Muy bien por la organización.

Al día siguiente el plan era realizar un entreno en la isla y que sirviera de excusa para conocer nuevos parajes. Y así fue, un poco después de las 9 salimos desde el ayuntamiento de Breña Baja, un grupo de 6. Paco era el que nos guiaba para llevarnos hasta el Refugio El Pilar, y luego bajar por otro lugar hasta el punto de partida. Finalmente fueron 3 horas suaves que nos sirvieron para conocer un poco de la isla Bonita.

Como todo no es correr, también hubo tiempo para la gastronomía, el sábado por la noche en el Asador de Las Nieves (una buena carne para aportar proteínas) y el domingo en el Aeroclub (unos buenos calamares)

Ahora algunas fotos  de mi móvil.










domingo, 27 de mayo de 2012

Crónica Transvulcania 2012 (12 de mayo)

¡Un buen grupo!
¿Por donde comenzar a escribir? Pues la verdad es que resulta un poco complicado, porque son tantas las cosas que contar que se podría comenzar de muchas formas. Yo creo que lo voy  hacer desde un momento que pueda resultar interesante para los demás, porque creo que no tiene mucho sentido comenzar antes.

¿Cuántos folios hacen falta para tener impreso el listado de inscritos de la ultra?  (faltan los militares que estaba en otra)
Así que comienzo con las 16:35 del viernes 11 de mayo. Acabo de llegar al centro cultural de Los Llanos, no para recoger la bolsa del corredor, ya que eso lo había hecho antes, sino para dar una vuelta y disfrutar del ambiente, y también para asistir a la mesa redonda que será allí. Hay bastante gente, muchos están en cola para recoger la bolsa, pero otros están allí. Algunos sacándose fotos con algún corredor conocido.  Kilian, Sebastián e Iker eran los protagonistas de las fotos y de algún que otro autógrafo. Yo no iba a ser menos, así que también aproveché para tener alguna foto con ellos, aunque yo lo hice acompañado de mi querida mujer, jejee!!! Del viernes pues no hay mucho más que merezca la pena contar.

Carol, ¿? y yo.
Carol, yo y Sebastian  
El sábado comienza a las 3:00 AM, me levanto y me pongo la ropa y a las 3:15 estoy saliendo. No he tenido que preparar nada ya que todo estaba listo desde el viernes. Más o menos dormí, entorno a 5 horas.

3:35 AM, ya estamos en la guagua rumbo a Los Canarios, vamos juntos Manolo y Fisio, hablamos poco porque la verdad que no hay muchas ganas, primero por la hora que es y segundo porque también estamos algo intranquilos con la carrera. Más o menos es la tónica general en todo el habitáculo. Así que tampoco llamamos la atención por hablar poco.

4:35AM  llegamos al faro de Fuencaliente, nos queda algo más de una hora para la salida. Nos quedamos dentro hasta que el chofer nos indicó que debíamos de bajar que tenía que irse. Fuera hacía viento y un poco de frío, decidimos buscar cobijo por un lado del faro, junto a muchos otros corredores que habían tenido la misma iniciativa. Allí, sentados en el suelo, esperando al momento permanecimos durante largo tiempo. Aproveché para ponerme protector solar y hacer algo de tiempo.

5:40AM decidimos abandonar el cobijo e ir a tomar posición en la salida. Fisio y servidor pasamos el control de salida y nos situamos junto a Luis y otro corredor de Bichillo Runner. Luego avanzamos dos metros hacia delante para estar en la tercera o cuarta fila de parrilla.

6:00 AM Suena ACDC, se termina y se da la salida. Mi experiencia en las salidas de la San Silvestre Lagunera creo que me vino bien, porque fue algo similar. Corriendo rápido e intentando no tropezar para no caernos, usando las manos para algún apoyo en otro corredor para mantener el sitio y el equilibrio. Afortunadamente esto dura 300 metros, después comienza el sendero. Tanto José como yo hemos conseguido realizar una salida limpia, y ya estamos en el sendero, no hemos tenido tapón ni nada. A partir de ahora, ya me olvido de la gente, y me pongo a hacer mi carrera, a llevar el ritmo que quiero, ya no tengo prisas para evitar un tapón.

Los primeros kilómetros se pasan muy rápido, yo creo que esto también se debe a que hay muchos corredores y esto hace que sea muy ameno, porque al coincidir con corredores muy buenos, pues son muchos los que adelantan , y también los que van junto a mí, en definitiva kilómetros acompañados.

Creo que sobre los 25’ minutos de carrera es cuando alcanzo a José, que como buen subidor que es, se había ido en los primeros metros. A partir de aquí creo que compartimos entorno a una hora. Una compañía muy amena, aunque no hablamos mucho, si es cierto que de vez en cuando alguna tontería y algo más.

Y que decir del paso por Los Canarios, todavía de noche y personas a la izquierda y a la derecha haciendo un pasillo, y al mismo tiempo animando. Muy bonito el momento y emotivo, de esos de los que ponen los pelos de punta.

Comienza a haber luz, el sol se levanta poco a poco, la noche va dejando paso al día. Con calma va apareciendo la belleza del lugar y podemos ver lo que la noche nos escondía. A nuestra espalda, y en el horizonte tenemos El Hierro, desgraciadamente, aunque el día está claro no se ve Tenerife, la poca calima y el vapor de agua que hay es suficiente para ocultar esa vista particular. Debo de destacar lo bonito que son estos parajes, laderas de picón negro salteadas de pinos pequeños, así podríamos definirlo brevemente.
En cuanto a la carrera, no hay novedades que destacar, para mí va todo muy bien. Desde hace tiempo, y poco a poco voy alcanzando corredores y a otros voy dejando atrás. Ahora mismo José ha decidido llevar un ritmo un poco más lento, así que ya no vamos juntos. Es cierto que hay algunos tramos de picón suelto donde cuesta un poco avanzar, pero estas zonas no son muy amplias, y en general el terreno está mucho mejor de lo que me esperaba.

Segundo avituallamiento, Las Deseadas, al igual que en el primero, paro lo justo y lo necesario para coger un poco de agua. Ahora viene un tramo corto favorable y luego el último repecho para llegar al final de la primera subida, y con 17km de carrera encima. Esto no quiere decir que no hayan repechos antes de llegar a El Pilar, de hecho ahora hay 1km favorable, que me sirve para desahogar las piernas después de dos horas de subida, pero más adelante otro repecho largo. Seguidamente  viene una bajada corta pero muy chula, una de picón suelto, donde me dejo llevar y alargo la zancada y me dejo hundir en cada paso, sin preocuparme por el impacto (salto al vacio y me dejo hundir).
Foto de Alberto Cardona
Igual de especial es el paso por El Pilar,  mucha pero que mucha gente por todas partes. Por aquí tenemos al amigo Basilio que con micro en mano va haciendo más ameno el momento. Al conocerme, pues tiene el detalle de nombrar mi nombre y de decir algunas palabras bonitas, esto unido a los ánimos de todos pues es algo especial. Muchas gracias a todos. Ahora van 2 horas y 52 minutos de carrera, y todo muy bien, he llegado en un buen tiempo a este punto. Agradezco los 7 kilómetros que vienen ahora porque son bastante llanos, por una pista, y se puede correr perfectamente, así que a hacer  lo que me gusta. Al llegar al punto con el nombre más feo, El Reventón, está Ana (la mujer de José Israel) quién me da ánimos. Para mí, a partir ahora comienza otra carrera, son 19km hasta el Roque de Los Muchachos, y muchos de ellos a más de 2000m metros de altitud, algo que hay que unir al cansancio acumulado. Esta parte comienza con un tramo de subida por pista, donde la mayor parte la troto, pero el resto es sendero.
En muchos momentos tengo que tomármelo con un poco de calma porque el cansancio se deja notar, y todavía hay que ir guardando fuerzas. Añadir que todavía continuo alcanzado a algunos corredores, aunque cada vez menos. Desde hace mucho tiempo se ha convertido en una carrera en solitario, que para ser una ultra ha tardado mucho en suceder. La verdad que el hecho de ver a corredores a lo lejos siempre sirve de motivación extra para continuar.

Video de mi llegada a El Pilarentrada en meta (click en la imagen para ir a la página y ver el video)
He llegado a la altura de Paco (el palmero) lo saludo e intercambiamos algunas preguntas y respuestas. Le comenté que ha tenido algún problema de calambres. Por mi parte decido seguir mi ritmo, todavía me encuentro con fuerzas. El siguiente corredor que me encontré, eso si, después de un buen rato, fue Yeray Durán, un buen corredor de Gran Canaria. En esta ocasión también decido seguir mi ritmo, pero aún así también intercambiamos algunas palabras. Toda esta zona es preciosa, se ve la costa por ambos lados, hay algunos riscos que impresionan y también nos encontramos pinos, aunque muy separados entre sí. Me llama mucho la atención la zona del refugio de Los Roques, totalmente desarbolado y con bastante picón. Nos aproximamos por la ladera izquierda, subimos unos metros, y luego bajamos y continuamos por la ladera derecha. Me he percatado que allí estaba aterrizado un helicóptero, en la parte más alta, otro hecho que resalta bastante porque no existe una explanada grande, sino algo reducido.

Después de 10km desde El Reventón llego al avituallamiento del Pico de La Cruz, aquí sólo hay líquido y un hombre con bastante iniciativa que ha tenido el detalle de pelar y picar manzana por su propia cuenta. Me ofrece y no dejo escapar la oportunidad para coger un trozo. Cada vez se nota más la altura y también el cansancio, son muchos más los repechos que ahora camino y que al principio hubiera trotado. El paisaje de pinos salteados ha dejado paso a otro distinto y más acorde a la alta montaña. No hay árboles sino retamas, las mismas que podemos ver en Las Cañadas (Tenerife), con la típica forma redondeada para sortear mejor el viento habitual.
Desde hace tiempo veo a los lejos un corredor vestido de negro, parece que me acerco en ocasiones, y en otras parece que se aleja. Así durante un buen rato vamos haciendo la goma sin querer. Un poco antes del avituallamiento del Pico de La Nieve alcanzo a dicho corredor, resulta ser Salvador Calvo, todo un personaje en este mundo. Al salir del avituallamiento salgo yo primero y el detrás. Por aquí hay algunas zonas con piedras grandes, y en una de ellas tropiezo y me voy al suelo. He quedado “planchado” en el suelo, pero he podido poner las manos y no me ha pasado nada, sólo un golpe en el muslo.  Ya se ve algunos observatorios, lo cual indica que no queda mucho para llegar al Roque (creo recordar que por aquí alcancé a algún corredor más).

Ya estoy en el Roque, llevo 6 horas y 3 minutos, un auténtico  tiempazo. Un delito sería si no dedicar unas palabras a las vistas que hemos tenido de La Caldera de Taburiente, ¿os lo podéis imaginar? Todo un lujo bordear toda la ladera desde la parte más alta, y disponer de muchas vistas impresionantes desde muchas perspectivas.  Hasta el momento hemos tenido suerte por que aunque el cielo ha estado despejado y ha hecho una temperatura un poco alta, el viento se ha portado y nos ha echado una mano. Sólo en la parte más alta se ha notado algo de calor, pero para nada relevante. Este es el punto más alto y es un punto de inflexión dentro del recorrido, pero en esta edición también va a tener ese papel en la climatología. Hemos cambiado de vertiente, y ahora nos toca realizar el descenso por la vertiente más seca. Sólo tenemos un poco de sombra en una parte que nos proporcionan los escasos pinos que encontramos en el camino. El resto está marcado por el sol. Por si esto fuera poco,  a medida que se baja deja de correr algo de aire, la temperatura es más alta e incluso hay muchas zonas donde hay piedras, intensificando aún más el calor, similar a lo que ocurre en una carretera al mediodía. Así describo lo que me encontré en la bajada.

He comenzado a bajar con decisión pero sin volverme loco que esto es muy largo, aunque estoy cansado intento aprovechar y llevar un ritmo bueno. Esto no es lo que me esperaba, no es una bajada tan buena de correr como me la habían pintado, o como yo había entendido. Son pocos los tramos en los cuales dejo de mirar al suelo y puedo olvidarme de donde tengo que colocar los pies. Poco a poco me voy acercando a Anna Frost, me vuelve a pasar lo mismo que con Salvador Calvo, vamos haciendo la goma y parece que no la voy a alcanzar. Al final la alcanzo, aunque me encuentro más flojo, pienso que ella también debe de estar igual. Voy mirando a ver si veo algunos paredones de huertas, recuerdo verlos en Google Earth, y sé que estaban muy cerca del avituallamiento de La Torreta del Time ¡Ahí están! Ya tengo media bajada en el bolsillo. Son innumerables las veces que me he refrescado un poco la cabeza con el agua que llevo, ahora que estoy en el avituallamiento pido que me mojen como Dios manda, así que me inclino y listo. Como melón y sandía, todo esto me ha sentado de maravilla.

Anna ha estado menos tiempo así que ahora va un poco por delante, no la veo. Después de unos minutos la veo a lo lejos y no tardo en llagar a su lado. Ahora somos tres ya que Gustavo Reyes va con ella. Anna me indica que pase, le dijo que no, que estoy bien aquí. Vamos por una parte llana, Gustavo y Anna trotan, yo también les sigo, pero de pronto estoy caminando en el llano. Este es un punto importante, porque he decidido que hasta aquí he podido llegar tirando, intentando llevar un buen ritmo. El calor me ha dejado flojo, bueno, yo creo que también los kilómetros tienen culpa. Ahora mi objetivo es llegar a meta, el puesto y el tiempo ya no importan. Sólo quiero avanzar y llegar a meta. Me lo tomo con calma, cada vez que veo un panel del GR miro a ver los kilómetros que quedan hasta Tazacorte. Para entretener la mente y también para decir que ya queda menos, voy calculando cuantos minutos me quedan para llegar al puerto. Añadir que por esta zona es por donde yo he notado más calor (después de la carrera supe que a las 14:00 hizo 30º en el puerto de Tazacorte,  así que creo que algunos grados más hubo en el sendero)

Por fin una carretera, aunque sea una bajada pronunciada, lo agradezco, porque me dejo llevar y no tengo que mirar al suelo. Ya estoy en el sendero zigzagueante hacia el puerto, he dejado a un corredor atrás, no porque lo haya querido, sino porque va peor que yo. Ahora me da un tirón en el muslo izquierdo, dejo de trotar un camino unos metros, parece que se ha relajado el muslo, comienzo a trotar suave y no aparece más. Encuentro otro corredor que va mal. Parece que todos vamos muy justos y esto es cuestión de aguantar. Más cerca estoy, oigo la megafonía, voy escuchando como va narrando la llegada de corredores, y pienso que dentro de poco seré uno de ellos. He llegado, hay gente, son muchos los que se levantan de la silla de las terrazas. Bebo cocacola y algo más, de nuevo el mismo ritual, comer melón y sandía y a que me mojen.

Al trote voy avanzando por la carretera, aunque debo de confesar que fui incapaz de resistir la tentación, y aunque no fue mucho, caminé durante unos metros. La subida hacia los llanos me la tomo con tranquilidad, es lo único que puedo hacer. Los escalones que encuentro me los tomo con calma para evitar que me de un calambre,  aún así  me dio uno, pero al igual que el anterior se quedó en nada. Levanto la cabeza y bastante más arriba veo a Cristofer, me sorprende porque no esperaba que estuviera por aquí. Total que al terminar la subida estamos juntos. Le acompaño un rato y caminamos en el llano. Hablamos un poco, pero la verdad que está KO, e incluso le digo que vamos juntos, pero me dice que no, que siga que está hecho polvo. Una pena que tan cerca y esté tan mal. Yo prosigo y la verdad que ya no pienso en lo que me queda, porque la verdad es que no queda nada. Sólo pienso en disfrutar del momento, que después de tanto esfuerzo es una gran recompensa cruzar la meta. A medida que me acerco hay más gente, todos aplaudiendo y animando, algo singular que hasta el momento no he vivido nada similar. Es impresionante la llegada a meta, todos se esmeran en reconocer nuestro esfuerzo y darnos un empujo en forma de ánimos para cruzar la meta.

He llegado, por fín! Se ha acabado esta última parte dura. Sigo disfrutando del ambiente y comienzo a pensar en que he realizado una buena carrera (puesto 15 de la general con 8 horas y 20 minutos) y que debo de estar muy contento por ello. He tenido una gran recompensa a los entrenamientos realizados y a todos los preparativos que he ido realizando desde hace mucho tiempo.

Cuatro canarios entre los 25 primeros clasificados. No sólo es un buen resultado sino creo que los tiempos que hemos hecho son buenos. Creo que es un buen resultado el cosechado y creo que puede servir de motivación para seguir entrenando. Espero que esto sirva para que se nos tenga un poco más presente a  los canarios. Aunque no voy a entrar en detalle, creo que en algunas ocasiones no se nos ha tenido presente. Pienso que hay que apoyar y cuidar, entre todos, este deporte, independientemente de si somos o no mejores corredores.

Sólo me resta das las gracias por muchas cosas, pero en especial a Carol, mi querida mujer. Me acompaña y me anima en muchas carreras, de tal manera que los dos disfrutamos de este deporte y de todo lo que rodea a una Carrera. Gracias!

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